Psicoterapia a través de Internet, una aproximación.
- 24 sept 2018
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Resulta difícil pensar que la psicoterapia pueda realizarse de forma automatizada, mediante ordenadores y programas informáticos. La práctica clínica requiere de un contacto personal con el paciente que es insustituible. Sólo viendo al paciente, cómo se comporta en el escenario terapéutico es posible tener un conocimiento más completo de sus problemas y recursos. Ello con independencia de que frecuentemente sea preciso establecer contacto con personas próximas a su entorno: familia, amigos, etc. No obstante, durante una intervención psicológica es habitual la utilización de recursos que complementen las citas periódicas entre el paciente y el profesional. Cuando recomendamos la lectura de un libro, consideramos que nuestro paciente puede telefonearnos en determinadas circunstancias o le pedimos que lleve a cabo un autorregistro de determinada conducta estamos extendiendo la terapia al propio contexto del paciente, contexto alejado del que se establece durante la relación cara a cara. Los cambios que al hablar por teléfono se dan en el contexto de la comunicación o la soledad tanto del lector como del observador de su propia conducta nos parecen situaciones normales, aunque tengamos que preguntarnos por las implicaciones clínicas que conllevan.

Más allá de la efectividad de un programa terapéutico, su eficiencia es un valor a tener muy presente. Así un objetivo relevante en la clínica es la reducción del tiempo dedicado a aplicar un tratamiento siempre que se logren mantener los resultados clínicos. En lo que respecta al paciente, este objetivo es relevante no sólo porque puede convertirse en un ahorro de tiempo y de dinero (suyo propio o público), sino porque ese tiempo ahorrado supone una terapia que aleja lo menos posible al paciente de su entorno cotidiano. Una terapia más fácil de seguir favorecerá el cumplimiento. Esta reducción del contacto terapéutico es una de las principales ventajas que puede aportar el uso de los tratamientos aplicados mediante ordenador y, cuando se trata de servicios online a través de Internet, la comodidad de poder ser utilizados en casa. En un recorrido sobre los programas con los que ya se está trabajando veremos algunos resultados en ese sentido.
El efecto de desinhibición online (Suler, 2004), una característica de este tipo de comunicación, puede favorecer la disminución del prejuicio para ponerse en manos de un profesional. No solo cuando el problema en sí mismo dificulta la comunicación con los demás o nos impide abandonar un entorno que consideramos seguro dejamos de consultar con un psicólogo o psiquiatra; la estigmatización que todavía hoy supone para muchas personas visitar por primera vez a un profesional de la salud mental puede ser superada gracias a la ausencia de contacto en persona que posibilitan las nuevas tecnologías. Además, una página de consejo psicológico puede ser una manera sencilla de recibir atención temprana de un profesional que pueda orientar hacia el correspondiente tratamiento. Algunas otras ventajas que nos ofrecen la psicoterapia con la ayuda del ordenador son, por ejemplo, las múltiples posibilidades que ofrecen los contenidos multimedia o la reflexión a la que puede conducir al paciente el tener que comunicarse por escrito, ya sea en una tarea más de un programa de intervención o a través de un correo dirigido al terapeuta supervisor de un tratamiento psicológico online (Rochlen, Zack y Speyer, 2004).







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