ENSAYO "LA IMPORTANCIA DE LA TERAPIA SISTÉMICA"
- 8 abr 2022
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La importancia de integrar los elementos particulares de un sistema puede entenderse metafóricamente como un rompecabezas, cuyas piezas se complementan para formar un todo, cuando faltan piezas o estas no encajan, el todo se desajusta produciendo conflictos y pautas sin resolver.
Salvador Minuchin, padre de la terapia estructural familiar decía: “En las familias, yo no veo malos y buenos. Veo personas atrapadas en pautas de des armonía con las que se derrotan a sí mismas. Sé que la familia tiene recursos inexplorados de apoyo, amor y cuidado”; estos recursos inexplorados sin duda pueden ser proporcionados por el terapeuta sistémico a través de diversas técnicas psico-educativas.

El concepto de cuidado me hace recordar a Leonardo Boff, filósofo brasileño que plantea la importancia del cuidado responsable, y es este tipo de cuidado, es el que debe permear la praxis de los terapeutas sistémicos, puesto que, la teorización exigida es amplia desde el desarrollo evolutivo hasta las relaciones de pareja.
Cada familia inevitablemente se enfrentará a situaciones frente a las cuales tendrá que hacer ajustes en su operación a partir de sus propios recursos, como ocurre ante la pérdida de un integrante o incluso ante el nacimiento de un hijo; también, cuando la familia decide mudarse a otra ciudad, cuando se enfrenta la experiencia del divorcio de los cónyuges, ante la enfermedad de uno de sus integrantes, cuando un hijo decide formar su familia nuclear o irse a estudiar a otra ciudad, ante la pérdida de trabajo o bien ante las dificultades económicas, etc.
Los ejemplos citados en el párrafo anterior son eventos que fácilmente podríamos esquematizar en el ciclo vital de la familia conformada por el encuentro, la constitución de la familia, familia con hijos pequeños, familia con hijos adolescentes, etapa del nido vacío y familias al final de la vida, es interesante el análisis de cada etapa considerando las crisis evolutivas impresas en casa vivencia y experiencia, reconociendo los recursos disponibles y por aprender que nos ofrece la implementación de este modelo.
Me permito retomar algunas consideraciones concebidas para el abordaje sistémico, la postura del terapeuta puede ser en ocasiones directiva pero necesaria, el análisis semiológico es complejo al atender de forma alternativa el lenguaje corporal de los consultantes. Es claro que la experiencia y el estilo terapéutico del profesional sistémico son elementos clave para mantener la atención y distinguir las alianzas, coaliciones, triangulaciones y jerarquías que permitan realizar inferencias objetivas. Siendo el genograma herramienta primordial para elaborar proyecciones.
Este modelo concibe el movimiento y colocación de roles para romper las pautas de des armonía. Las principales técnicas utilizadas son de co-participación, encuadre reestructuración y realidades, estas últimas tintadas de desafíos paradójicos me recuerdan a las utilizadas en la Terapia racional emotiva del Albert Ellis, y que, curiosamente es un estilo de terapia directiva.
Para finalizar me gustaría sintetizar este ensayo desde el concepto de “complementariedad”, que, aunque se cita cómo técnica, a consideración personal, es el elemento clave de este modelo de psicoterapia, pues no concibe los ajustes de forma individual si no a través de variables relacionales y sociales que influyen en la aparición de trastornos en la persona, que al no resolverse limitan la permanencia de la salud, así de importante es conocer y reconocer como en el yin y el yang, que la oposición y el complemento se encuentran en todas las cosas.
Aurelio Enríquez C.







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